
Europa tiene playas enormes, especialmente en Portugal, España, Grecia, Francia y algunas zonas del Atlántico y el mar del Norte. Pero cuando alguien busca cuáles son las playas más largas de Europa, aparece una dificultad importante: no todos los rankings miden lo mismo.
Algunas listas hablan de una playa continua de arena. Otras suman varios arenales conectados. También hay casos en los que se considera una península entera, un tramo de costa, una bahía o una zona protegida. Por eso, más que buscar una única ganadora absoluta, conviene entender qué mide cada fuente y qué playa merece realmente entrar en el viaje.

En esta guía vas a encontrar un ranking práctico de playas largas de Europa, con su longitud aproximada, ubicación, tipo de experiencia, mejor época para visitarlas y consejos para llegar desde España, Estados Unidos, Argentina y México.
Qué vas a encontrar en esta nota:
Respuesta rápida: ¿cuál es la playa más larga de Europa?
La respuesta depende del criterio. Si se habla de una playa turística claramente identificada, Monolithi, en Preveza, Grecia, suele aparecer entre las candidatas más citadas, con unos 22 a 25 kilómetros de longitud. Si se habla de España, la playa de Doñana, en Huelva, destaca con unos 28 kilómetros, según la ficha oficial de turismo de España.
Pero si se incluyen penínsulas o franjas litorales, entran otros casos, como la península de Curlandia, una estrecha franja de arena de 98 kilómetros entre Lituania y Rusia, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO. El problema es que no se trata de una playa turística convencional, sino de un paisaje costero mucho más amplio.
Por eso, esta guía diferencia entre playas propiamente dichas, tramos de costa, penínsulas y arenales turísticos. Es la forma más honesta de responder a la búsqueda sin caer en un ranking engañoso.
Cómo elegimos las playas más largas de Europa
Para armar esta selección tuvimos en cuenta varios criterios:
- Longitud aproximada publicada por fuentes confiables.
- Continuidad del arenal o del tramo costero.
- Relevancia turística.
- Accesibilidad.
- Interés para un viaje real.
- Nivel de conservación y restricciones.
- Servicios disponibles.
- Temporada recomendada.
Las longitudes pueden variar según el punto desde donde se mida, los límites administrativos, la marea, la erosión costera y si se considera una playa individual o un tramo de litoral. Por eso, en varios casos usamos la palabra “aproximadamente” y aclaramos cuándo el dato corresponde a una playa concreta y cuándo a una península o zona costera más amplia.

Ranking de las playas más largas de Europa
1. Playa de Doñana – España
La playa de Doñana, en Almonte, Huelva, es una de las grandes candidatas cuando se habla de las playas más largas de Europa y la más destacada dentro de España. Tiene unos 28 kilómetros de longitud, según la ficha oficial de turismo de España.
Está situada en el entorno del Parque Nacional de Doñana, entre Matalascañas y la desembocadura del Guadalquivir. Es una playa de arena dorada, oleaje moderado y baja ocupación, pero no debe entenderse como una playa urbana ni como un destino de chiringuito y tumbona.
Su gran valor está en el paisaje: dunas, marismas, zonas protegidas y una sensación de amplitud difícil de encontrar en otras playas españolas.
- Cómo llegar: el acceso no es tan simple como en una playa convencional. La referencia más práctica es Matalascañas, en Huelva. Desde Sevilla se puede llegar por carretera en alrededor de una hora y media, según el punto de salida y el tráfico.
- Mejor época: primavera, inicio del verano y septiembre. En pleno verano puede hacer mucho calor y hay que tener en cuenta que no hay servicios a lo largo de todo el arenal.
- Para quién conviene: viajeros que buscan naturaleza, playas salvajes, caminatas largas y paisajes protegidos.
- Qué tener en cuenta: no es una playa para improvisar sin agua, protección solar ni planificación. Al estar vinculada a un entorno protegido, conviene revisar accesos y normas antes de ir.
2. Monolithi Beach – Grecia
Monolithi, en la región de Preveza, al noroeste de Grecia, es una de las playas más citadas cuando se habla de la playa más larga de Europa o de la Unión Europea. Las fuentes turísticas regionales la describen como una playa de unos 22 a 25 kilómetros de extensión.
Se encuentra en la costa jónica, cerca de Preveza y no demasiado lejos de Lefkada, una de las islas más conocidas de Grecia. A diferencia de otras playas largas y muy salvajes, Monolithi combina tramos tranquilos con zonas donde hay beach bars, alojamientos y servicios.
- Cómo llegar: la base más cómoda es Preveza. También puede combinarse con una ruta por Lefkada, Parga o el Epiro.
- Mejor época: junio, septiembre y primera mitad de octubre son meses muy interesantes para evitar el pico de calor y de ocupación del verano griego.
- Para quién conviene: viajeros que quieren playa extensa, mar Jónico, espacio para caminar y una experiencia menos saturada que las islas griegas más famosas.
- Qué tener en cuenta: algunas zonas tienen más servicios que otras. Conviene elegir bien el tramo según se busque comodidad, tranquilidad o deportes acuáticos.
3. Península de Tróia – Portugal
La península de Tróia, al sur de Lisboa y frente a Setúbal, es uno de los grandes arenales de Portugal. Visit Portugal describe la zona como una de las playas más extensas del país, con unos 18 kilómetros de longitud.
Es importante no confundir Tróia con todo el litoral de Comporta o con la costa del Alentejo, porque algunos rankings amplían la medición a tramos costeros mucho más largos. Para una guía útil y verificable, Tróia funciona mejor como una playa o península concreta, accesible y fácil de sumar a un viaje por Lisboa.
- Cómo llegar: desde Lisboa se puede ir en coche hacia Setúbal y luego cruzar en ferry hacia Tróia. También se puede llegar por carretera rodeando hacia la zona de Comporta, aunque el trayecto suele ser más largo.
- Mejor época: mayo, junio, septiembre y octubre. En julio y agosto es más demandada, pero sigue ofreciendo sensación de amplitud.
- Para quién conviene: viajeros que quieren combinar Lisboa con playa, naturaleza, hoteles, gastronomía y una escapada elegante sin alejarse demasiado de la capital portuguesa.
- Qué tener en cuenta: el agua atlántica puede ser fresca incluso en verano. Si viajas desde América Latina o Estados Unidos, Tróia tiene sentido como parte de una ruta por Lisboa, Sintra, Setúbal y Alentejo.

4. Costa da Caparica – Portugal
Costa da Caparica es una de las opciones más prácticas para quienes quieren una playa larga cerca de una gran ciudad europea. Está a pocos minutos de Lisboa y Visit Lisboa destaca sus 15 kilómetros de playas.
No es una única playa aislada, sino una sucesión de arenales con distintos ambientes: zonas urbanas, espacios familiares, playas de surf, restaurantes, escuelas y sectores más tranquilos hacia el sur.
- Cómo llegar: desde Lisboa se puede llegar en coche cruzando el puente 25 de Abril o en autobús desde puntos como Praça de Espanha o Campo Grande. En temporada, el tren turístico de la costa ayuda a moverse por distintos tramos.
- Mejor época: junio y septiembre son meses ideales. En verano hay ambiente, servicios y buena conexión, aunque también más visitantes.
- Para quién conviene: viajeros que quieren playa larga sin renunciar a la ciudad, surfistas principiantes, familias y quienes buscan una escapada fácil desde Lisboa.
- Qué tener en cuenta: el Atlántico puede tener oleaje y viento. No todas las zonas tienen el mismo nivel de servicios, así que conviene elegir el tramo según el plan.
5. Playa de Cofete – España
Cofete, en Fuerteventura, es una de las playas más espectaculares de Canarias y también una de las más extensas de España. La ficha oficial de turismo de España la presenta como una playa de 14 kilómetros, situada en una zona virgen del sur de la isla.
Su atractivo no está solo en la longitud. Cofete impacta por el paisaje: montañas, arena, viento, Atlántico abierto y una sensación de aislamiento muy marcada. No es una playa cómoda en el sentido clásico; es una playa para contemplar, caminar y entender la cara más salvaje de Fuerteventura.
- Cómo llegar: se accede desde Morro Jable por una pista de tierra. El camino puede ser incómodo y requiere conducir con precaución.
- Mejor época: primavera, otoño e invierno canario. En verano también se puede visitar, pero el viento y el sol obligan a ir preparado.
- Para quién conviene: viajeros que buscan paisajes salvajes, fotografía, naturaleza y una experiencia distinta a las playas urbanas.
- Qué tener en cuenta: el baño puede ser peligroso por corrientes y oleaje. No es una playa para meterse al mar sin observar las condiciones.

6. La Baule – Francia
La Baule, en la costa atlántica francesa, es una de las playas largas más conocidas de Francia. Su bahía se extiende durante unos 9 kilómetros entre Pornichet y Le Pouliguen, según fuentes turísticas de Bretaña y Loire-Atlantique.
A diferencia de Doñana o Cofete, La Baule es una playa de tradición turística, con paseo, hoteles, villas históricas, restaurantes y actividades náuticas. No es la más larga de Europa, pero sí una de las más fáciles de disfrutar si se busca infraestructura y una experiencia clásica de playa europea.
- Cómo llegar: se puede combinar con Nantes, Rennes, Bretaña o el valle del Loira. Es una buena opción para una ruta por el oeste de Francia.
- Mejor época: junio, julio, agosto y septiembre. Fuera de temporada también funciona para caminar y disfrutar del paisaje atlántico.
- Para quién conviene: familias, parejas, viajeros que buscan servicios y quienes prefieren una playa larga con ciudad cerca.
- Qué tener en cuenta: en verano puede tener mucha demanda. Conviene reservar alojamiento con anticipación si se viaja en julio o agosto.
7. Studland Bay – Reino Unido
Studland Bay, en Dorset, Inglaterra, tiene unos 4 miles de arena dorada, equivalentes a unos 6,4 kilómetros. Está gestionada por National Trust y combina playa, dunas, brezales, senderos y vistas hacia Old Harry Rocks.
No compite con Doñana o Monolithi en longitud, pero sí merece entrar en una selección de playas largas de Europa por su paisaje, su valor natural y su facilidad para combinarse con una ruta por el sur de Inglaterra.
- Cómo llegar: la base más habitual es Dorset, especialmente la zona de Swanage, Poole o Bournemouth.
- Mejor época: finales de primavera y verano, aunque el clima británico siempre exige flexibilidad.
- Para quién conviene: viajeros que buscan caminatas, naturaleza, costa inglesa y una experiencia menos mediterránea.
- Qué tener en cuenta: algunas áreas tienen normas específicas, incluida una zona naturista señalizada. Conviene revisar información actualizada antes de ir.
8. Rømø Beach – Dinamarca
Rømø, en Dinamarca, suele aparecer en listas de playas europeas por una razón particular: no tanto por ser la más larga, sino por ser una de las más anchas. La Agencia Danesa de Naturaleza destaca que su playa de arena puede alcanzar hasta 3 kilómetros de ancho.
Está en el mar de Wadden, una zona de enorme valor natural. Es una playa distinta a las del Mediterráneo: amplia, ventosa, abierta y muy asociada a actividades como kite, windsurf, caminatas y experiencias con vehículos en sectores permitidos.
- Cómo llegar: se accede por carretera a través del dique que conecta la isla con la península de Jutlandia.
- Mejor época: verano y principios de otoño, aunque el clima puede ser fresco y cambiante.
- Para quién conviene: viajeros que buscan una playa diferente, naturaleza del norte de Europa y paisajes amplios.
- Qué tener en cuenta: no debe venderse como “la playa más larga de Europa”, sino como una de las más anchas y singulares.

9. Península de Curlandia – Lituania y Rusia
La península de Curlandia, o Curonian Spit, mide unos 98 kilómetros y separa el mar Báltico de la laguna de Curlandia. Es Patrimonio Mundial de la UNESCO y uno de los paisajes de dunas más impresionantes del norte de Europa.
Sin embargo, conviene aclararlo: no es una playa turística única comparable con La Baule, Doñana o Costa da Caparica. Es una península arenosa extensa, con playas, dunas, bosques y pueblos costeros.
- Cómo llegar: la parte lituana se suele visitar desde Klaipėda, cruzando hacia Neringa.
- Mejor época: verano, especialmente de junio a septiembre.
- Para quién conviene: viajeros interesados en naturaleza, fotografía, rutas bálticas y paisajes protegidos.
- Qué tener en cuenta: por su carácter transfronterizo y protegido, no conviene presentarla como una playa convencional. Es mejor incluirla como “caso especial” dentro de Europa.
Tabla comparativa de las playas más largas de Europa
| Playa o tramo | País | Longitud aproximada | Tipo de playa | Mejor para | Ciudad o aeropuerto cercano | Mejor época | Nivel de servicios | Advertencia útil |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Doñana | España | 28 km | Virgen, protegida | Naturaleza y caminatas | Sevilla / Huelva | Mayo, junio, septiembre | Bajo | Accesos limitados y sin servicios en gran parte |
| Monolithi | Grecia | 22-25 km | Arena y guijarros, turística por tramos | Playa extensa y mar Jónico | Preveza / Aktion | Junio, septiembre | Medio | Elegir bien el sector según servicios |
| Tróia | Portugal | 18 km | Península atlántica | Lisboa + playa | Lisboa / Setúbal | Mayo a octubre | Medio/alto | Agua fresca y zonas más exclusivas |
| Costa da Caparica | Portugal | 15 km | Urbana y surf | Escapada desde Lisboa | Lisboa | Junio, septiembre | Alto | Viento y oleaje atlántico |
| Cofete | España | 14 km | Salvaje, atlántica | Paisaje y fotografía | Fuerteventura | Octubre a mayo | Bajo | Baño peligroso por corrientes |
| La Baule | Francia | 9 km | Urbana, familiar | Servicios y paseo marítimo | Nantes | Junio a septiembre | Alto | Mucha demanda en verano |
| Studland Bay | Reino Unido | 6,4 km | Natural, familiar | Caminatas y costa inglesa | Bournemouth / Dorset | Junio a septiembre | Medio | Clima cambiante |
| Rømø | Dinamarca | Muy ancha, hasta 3 km | Playa del mar de Wadden | Naturaleza y viento | Jutlandia | Verano | Medio | Destaca más por anchura que por longitud |
| Curlandia | Lituania/Rusia | 98 km de península | Franja litoral protegida | Dunas y paisajes bálticos | Klaipėda | Junio a septiembre | Variable | No es una playa única convencional |
Las playas más largas de Europa que más convienen para un viaje
La playa más larga no siempre es la mejor para tus vacaciones. Si estás organizando un viaje real, conviene elegir según ruta, accesibilidad, clima y servicios.
Para una escapada desde España, Doñana, Cofete, Costa da Caparica y Tróia son las opciones más lógicas. Doñana funciona muy bien desde Andalucía; Cofete, si ya viajas a Fuerteventura; y las playas portuguesas, si quieres combinar Lisboa con costa atlántica.
Para combinar con Lisboa, Costa da Caparica es la más fácil y Tróia la más especial. La primera permite ir y volver en el día. La segunda merece al menos una noche si quieres disfrutarla sin apuro.
Para naturaleza y desconexión, Doñana y Cofete son las más potentes. Ambas tienen paisajes muy abiertos, pocos servicios y una sensación de aislamiento que no se encuentra en playas urbanas.
Para caminar durante horas, Doñana, Monolithi, Tróia y Costa da Caparica son excelentes opciones. En todas conviene calcular bien distancias, regreso, viento y disponibilidad de servicios.
Para surf, Costa da Caparica es una de las más prácticas por cercanía a Lisboa, escuelas y ambiente surfista. También algunas zonas atlánticas de Portugal y Fuerteventura pueden ser interesantes, siempre revisando condiciones.
Para familias, La Baule y Costa da Caparica son más cómodas por servicios. Tróia también puede funcionar muy bien si se busca una experiencia más tranquila y con buenos alojamientos.
Para viajeros que quieren evitar multitudes, Doñana, Cofete y algunos tramos de Tróia o Monolithi permiten encontrar más espacio, aunque en verano siempre conviene madrugar.
Para fotos y paisajes salvajes, Cofete es una de las mejores de Europa. Doñana y la península de Curlandia también tienen un enorme potencial visual.
Para un viaje desde América Latina o Estados Unidos, lo más razonable es no volar a Europa solo por una playa larga, sino integrarla en una ruta más amplia: Lisboa y Portugal, Andalucía, Canarias, Grecia o Francia atlántica.

Playas largas de Europa cerca de España
Para el público que busca desde España, las opciones más convenientes son claras.
Doñana es la gran referencia peninsular. Desde Sevilla, Huelva o Cádiz se puede organizar como parte de una escapada de naturaleza por Andalucía occidental. No es una playa de servicios, pero sí una de las más impresionantes por extensión y entorno protegido.
Cofete es la opción canaria más espectacular. Está lejos de la península, pero si el viaje es a Fuerteventura, merece un lugar destacado en el itinerario. La clave es ir con tiempo, conducir con precaución y no subestimar el oleaje.
Costa da Caparica es una alternativa muy cómoda desde Lisboa. Para viajeros españoles, funciona especialmente bien en una escapada a Portugal desde Madrid, Extremadura, Galicia o Andalucía occidental.
Tróia es ideal para quienes quieren un viaje más especial. Desde Lisboa o Setúbal, combina ferry, playa, paisaje atlántico y un ambiente más exclusivo.
Desde Madrid, las opciones más lógicas son Huelva, Lisboa-Caparica, Tróia o Canarias en avión. Desde Barcelona, conviene mirar vuelos a Lisboa, Sevilla, Fuerteventura o Grecia. Desde Sevilla, Doñana es la más cercana. Desde Málaga, puede combinarse con una ruta hacia Huelva o con vuelos a Canarias. Desde Valencia y Bilbao, lo más práctico suele ser volar a Lisboa, Sevilla, Fuerteventura o Atenas/Preveza según temporada.
Cómo llegar a estas playas desde España, Estados Unidos, Argentina y México
Desde España, las playas más accesibles son Doñana, Cofete, Costa da Caparica y Tróia. Se puede viajar en coche, tren y coche de alquiler, ferry o vuelos cortos, según el caso. Para Grecia, lo más práctico suele ser volar a Atenas, Preveza/Aktion o aeropuertos cercanos y luego moverse por carretera.
Desde Estados Unidos, lo más razonable es entrar a Europa por grandes hubs como Madrid, Lisboa, París, Londres, Roma o Atenas. Para este tipo de viaje, conviene combinar una playa larga con una ruta más amplia: Lisboa y Portugal, Andalucía, Canarias, Grecia continental o Francia atlántica.
Desde Argentina, muchas rutas hacia Europa pasan por Madrid, Barcelona, Lisboa, Roma o París. Por eso, estas playas funcionan mejor como parte de un itinerario de 10 a 20 días, no como destino único. Una ruta posible es Madrid-Sevilla-Huelva-Doñana, o Lisboa-Setúbal-Tróia-Costa da Caparica.
Desde México, Madrid y Lisboa suelen ser puertas de entrada muy prácticas para armar un viaje de playa y ciudad. Para Grecia o Francia, conviene revisar conexiones y pensar en una ruta por regiones, no en traslados aislados.

Mejor época para visitar las playas más largas de Europa
En el Atlántico portugués y español, los mejores meses suelen ser mayo, junio, septiembre y octubre. Hay menos gente que en agosto, el clima es agradable y muchas zonas mantienen servicios. El agua, eso sí, puede ser fresca.
En Grecia, junio y septiembre son meses excelentes. Julio y agosto tienen más ambiente, pero también más calor, precios altos y mayor ocupación.
En Canarias, Cofete se puede visitar durante buena parte del año. Otoño, invierno y primavera son temporadas muy atractivas, aunque siempre hay que revisar viento y condiciones del mar.
En Francia atlántica, La Baule vive su temporada fuerte entre junio y septiembre. Fuera del verano puede ser una gran playa para caminar, pero no necesariamente para bañarse.
En el norte de Europa, como Dinamarca, Reino Unido o Lituania, el verano concentra las mejores condiciones. Incluso así, hay que viajar con expectativas realistas: el clima puede cambiar rápido y el baño no siempre es el centro de la experiencia.
Qué tener en cuenta antes de visitar una playa muy larga
Una playa muy larga no siempre significa una playa fácil. De hecho, cuanto más extensa y natural es, más importante es planificar.
Antes de ir, conviene tener en cuenta estos puntos:
- No siempre hay servicios en todo el tramo.
- Lleva agua, protección solar y algo de comida si es una playa virgen.
- Revisa mareas, viento y oleaje.
- Consulta accesos permitidos en playas protegidas.
- No camines largas distancias sin calcular el regreso.
- Evita zonas restringidas por conservación ambiental.
- Revisa si hay vigilancia, socorristas o señalización.
- En playas atlánticas, no asumas que el mar será calmo.
- Si viajas con niños, prioriza playas con servicios y accesos sencillos.
- Si quieres nadar, no elijas solo por longitud: mira corrientes, bandera y condiciones del día.
Playas largas de Europa: cuál elegir según tu tipo de viaje
Si quieres naturaleza, elige Doñana, Cofete o la península de Curlandia.
Si viajas con niños, Costa da Caparica, La Baule y algunos sectores de Tróia son opciones más cómodas.
Si quieres surf, Costa da Caparica es una de las más prácticas por acceso, ambiente y escuelas.
Si buscas caminar, Doñana, Monolithi, Tróia y Studland Bay ofrecen recorridos largos y paisajes abiertos.
Si viajas en pareja, Tróia puede ser una de las mejores opciones por su combinación de playa, alojamientos, ferry, atardeceres y cercanía a Lisboa.
Si quieres combinar playa y ciudad, Costa da Caparica gana por practicidad. La Baule también funciona bien si estás viajando por el oeste de Francia.
Si quieres una playa cerca de un aeropuerto, Costa da Caparica, La Baule, Cofete y Monolithi pueden funcionar, dependiendo de la ruta.
Si buscas un lugar poco masificado, mira Doñana, Cofete y tramos menos urbanos de Tróia o Monolithi.
Preguntas frecuentes sobre las playas más largas de Europa
¿Cuál es la playa más larga de Europa?
No hay una única respuesta indiscutible, porque depende del criterio de medición. Monolithi, en Grecia, suele aparecer entre las candidatas más citadas como playa larga de la Unión Europea, con unos 22 a 25 kilómetros. Si se incluyen penínsulas o franjas litorales, aparecen casos mucho más extensos, como la península de Curlandia.
¿Cuál es la playa más larga de España?
La playa de Doñana, en Huelva, es una de las referencias principales y aparece en Spain.info con 28 kilómetros de longitud.
¿Cuál es la playa más larga de Portugal?
Tróia, con unos 18 kilómetros según Visit Portugal, y Costa da Caparica, con unos 15 kilómetros según Visit Lisboa, están entre las más destacadas. Algunos rankings mencionan tramos más largos en la costa del Alentejo, pero conviene distinguir playa concreta de litoral completo.
¿Qué playa larga de Europa es más fácil de visitar desde España?
Depende del punto de salida. Desde Andalucía, Doñana es la más directa. Desde Madrid o el oeste de España, Costa da Caparica y Tróia son muy buenas opciones. Si buscas Canarias, Cofete es una de las más espectaculares.
¿Hay playas largas en Europa con servicios?
Sí. Costa da Caparica, La Baule, Tróia y algunos tramos de Monolithi tienen servicios. Doñana y Cofete son mucho más salvajes y requieren más planificación.
¿Cuál es la mejor playa larga de Europa para caminar?
Doñana, Monolithi y Tróia son excelentes para caminar por su extensión. Studland Bay también es una buena opción para quienes buscan senderos costeros en Reino Unido.
¿Cuál es la mejor para surf?
Costa da Caparica es una de las mejores opciones por su cercanía a Lisboa, ambiente surfista y variedad de escuelas y playas.
¿Cuál conviene visitar si viajas desde América Latina?
Para un primer viaje a Europa, las más fáciles de integrar son Costa da Caparica y Tróia si entras por Lisboa, Doñana si haces una ruta por Andalucía, o La Baule si viajas por Francia. Cofete tiene sentido si el viaje incluye Canarias.
¿Son seguras las playas largas de Europa?
Muchas lo son, pero no todas tienen vigilancia o condiciones sencillas para bañarse. En playas atlánticas, como Cofete, Doñana o algunos tramos portugueses, hay que prestar atención al oleaje, viento, corrientes y señalización.
¿Cuál es la mejor época para visitarlas?
En general, mayo, junio, septiembre y octubre son excelentes para Portugal, España y Grecia. Julio y agosto tienen más servicios, pero también más calor, precios altos y ocupación. Para el norte de Europa, conviene priorizar los meses de verano.
Si buscas facilidad, Portugal y España ofrecen las opciones más prácticas: Costa da Caparica, Tróia, Doñana y Cofete. Si quieres naturaleza salvaje, Doñana y Cofete son dos de las más impactantes. Si prefieres una playa larga con infraestructura, La Baule, Costa da Caparica y algunos sectores de Monolithi funcionan mejor.
La clave es no elegir solo por kilómetros. Una playa muy larga puede ser espectacular, pero también puede tener accesos difíciles, pocos servicios, agua fría o condiciones de baño complicadas. La mejor playa no siempre es la más extensa, sino la que mejor encaja con tu ruta, tu temporada y tu forma de viajar.
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