
Viajar en crucero es una de las formas más cómodas de conocer varios destinos en un solo viaje. Sin embargo, compartir espacios con miles de personas también aumenta el riesgo de contraer enfermedades gastrointestinales si no se toman algunas precauciones básicas.
La reciente aparición de un brote de norovirus a bordo del Ruby Princess, que afectó a 125 personas durante un itinerario entre San Francisco, Canadá y Alaska, volvió a poner el tema sobre la mesa. Aunque estos episodios representan una pequeña parte de los millones de pasajeros que viajan cada año, las autoridades sanitarias recuerdan que la prevención sigue siendo la mejor herramienta.
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Lávate las manos con frecuencia
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señala que el lavado de manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos es la medida más eficaz para prevenir el contagio del norovirus.
Aunque los dispensadores de gel desinfectante son útiles, no sustituyen al lavado cuando se trata de este virus, ya que el alcohol no siempre lo elimina por completo.
Ten cuidado en el buffet
Los buffets son uno de los lugares con mayor circulación de pasajeros. Para reducir riesgos utiliza siempre utensilios limpios y evita tocar alimentos directamente con las manos. No consumas alimentos que lleven mucho tiempo expuestos y elige preparaciones que se mantengan calientes o refrigeradas, según corresponda.
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No compartas vasos ni cubiertos
Compartir bebidas, cubiertos o platos puede facilitar la transmisión de virus y bacterias entre pasajeros. Aunque parezca un gesto inofensivo durante las vacaciones, es una práctica que conviene evitar.
Limpia las superficies de la cabina
Manijas, interruptores, controles remotos, teléfonos y mesas son superficies de contacto frecuente. Pasar una toallita desinfectante al llegar a la cabina puede ayudar a reducir la presencia de microorganismos.
Si te sientes mal, repórtalo de inmediato
Muchas personas intentan ocultar los síntomas para no perder excursiones o actividades. Sin embargo, informar rápidamente al centro médico del barco permite recibir atención, iniciar el tratamiento adecuado y reducir el riesgo de contagiar a otros pasajeros.
Mantente bien hidratado
Los vómitos y la diarrea pueden provocar una rápida pérdida de líquidos. Si aparecen síntomas gastrointestinales, es importante beber agua con frecuencia y seguir las indicaciones del personal médico para evitar la deshidratación.
Evita tocarte la cara con las manos sin lavar
El norovirus puede permanecer en superficies durante horas o incluso días. Lavarse las manos antes de comer y evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca reduce considerablemente el riesgo de infección.
Sigue las recomendaciones de la tripulación
Cuando se detecta un brote, las navieras suelen reforzar la limpieza, modificar el servicio de alimentos y solicitar que las personas enfermas permanezcan aisladas.
Respetar estas medidas no solo protege tu salud, sino también la del resto de los pasajeros.
¿Es seguro viajar en crucero?
Sí. Los brotes gastrointestinales reciben mucha atención porque ocurren en espacios cerrados y afectan a un gran número de personas, pero representan una proporción muy pequeña del total de viajes en crucero.
Las compañías cuentan con protocolos de limpieza, vigilancia epidemiológica y atención médica, mientras que el Programa de Saneamiento de Buques del CDC inspecciona regularmente las embarcaciones que operan en puertos de Estados Unidos.
Adoptar hábitos sencillos —como lavarse bien las manos, mantener una buena higiene y avisar ante los primeros síntomas— puede marcar la diferencia y ayudarte a disfrutar de las vacaciones sin que una intoxicación alimentaria arruine el viaje.
¿Qué reclamos puedes hacer a la empresa si te enfermas durante un crucero?
Si contraes una enfermedad gastrointestinal durante un crucero, como una infección por norovirus, no siempre significa que la naviera sea responsable. Sin embargo, sí tienes derechos como pasajero y puedes presentar determinados reclamos, especialmente si consideras que hubo negligencia en las medidas de higiene o en la respuesta al brote.
En primer lugar, es importante informar de inmediato al centro médico del barco y solicitar que toda la atención quede registrada. Conserva también recibos de gastos médicos, medicamentos, excursiones perdidas o cualquier otro costo derivado de la enfermedad.
Si el brote afecta a un número importante de pasajeros, la empresa puede ofrecer compensaciones voluntarias, como créditos para futuros viajes, reembolsos parciales, descuentos o el reintegro de servicios que no pudieron disfrutarse. Estas medidas varían según la política de cada naviera y las circunstancias del incidente.
Cuando un pasajero considera que la compañía no cumplió con los estándares razonables de limpieza, manipulación de alimentos o control sanitario, puede presentar un reclamo formal ante la naviera y, en algunos casos, buscar asesoría legal para evaluar una posible indemnización por daños.
En Estados Unidos, muchos contratos de transporte marítimo establecen plazos específicos para notificar una reclamación, por lo que conviene revisar las condiciones del boleto cuanto antes.
Antes de iniciar cualquier acción, también es recomendable consultar si el seguro de viaje contratado cubre enfermedades durante el crucero. Algunas pólizas incluyen atención médica a bordo, gastos de hospitalización en tierra, reembolso por interrupción del viaje e incluso costos de transporte si el pasajero necesita desembarcar por motivos de salud.
Actuar con rapidez, guardar toda la documentación y conocer las condiciones del contrato son pasos clave para proteger tus derechos si unas vacaciones terminan afectadas por un problema sanitario a bordo.
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