
Recorrer Washington DC a bordo del Big Bus Tour fue, sin duda, una de las mejores decisiones de nuestro viaje. Lo hicimos en pleno invierno y fue una experiencia increíble: sin multitudes, con buen clima (frío seco pero soportable) y con la ciudad teñida de ese tono invernal que le da un encanto particular a los monumentos y edificios históricos.
Elegimos el pase de 24 horas y aprovechamos al máximo dos de sus principales recorridos: la Ruta Roja (Red Loop) y la Ruta Azul (Blue Loop). También vale la pena mencionar la Ruta Negra, que conecta algunos puntos clave del recorrido nocturno y el aeropuerto.

Ruta Roja: los íconos imperdibles del National Mall
La ruta roja cubre gran parte del eje central de la ciudad. Sale desde la estación de Union Station y atraviesa el Capitolio, la Casa Blanca, el Monumento a Washington y la zona de los museos Smithsonian. En cada parada podés bajar, explorar, y luego volver a subir en el siguiente bus. La frecuencia es buena, incluso en temporada baja.
Lo que más disfrutamos fue la libertad de bajar sin apuro y caminar tranquilamente por el National Mall, con sus fuentes semi congeladas y una atmósfera tranquila que en verano es difícil encontrar.
Ruta Azul: Georgetown, el río Potomac y mucho más
La ruta azul es ideal para explorar una cara más pintoresca y relajada de Washington DC. Este circuito nos llevó hasta Georgetown, uno de los barrios más antiguos y encantadores de la ciudad, lleno de casas coloniales, cafeterías acogedoras y tiendas con personalidad.
También atraviesa zonas cercanas al Kennedy Center, el Watergate Hotel y bordea el río Potomac, ofreciendo vistas espectaculares desde la parte superior del bus panorámico. En invierno, con el cielo despejado y el aire fresco, el paseo fue súper disfrutable y mucho más tranquilo que en otras épocas del año.

¿Y la Ruta Negra? Ideal para traslados estratégicos y el tour nocturno
Aunque no la hicimos, vale mencionar que la Ruta Negra (Black Loop) es la que se utiliza para el tour nocturno, una experiencia que recomendamos si tenés una noche libre: los monumentos iluminados tienen otra magia, especialmente en invierno, cuando la ciudad brilla con más calma y menos tránsito.
¿Por qué elegir el Big Bus en invierno?
Muchos asocian estos buses turísticos con el verano, pero en realidad, viajar en invierno tiene grandes ventajas: hay menos turistas, los tiempos de espera son más cortos, y podés disfrutar de los recorridos sin la incomodidad del calor o la sobrepoblación.
Además, los buses están climatizados, y siempre podés elegir la parte inferior si querés ir más abrigado. Nosotros combinamos momentos en la cubierta descubierta (con bufanda y gorro) para disfrutar las vistas, con ratos en la parte baja cuando necesitábamos entrar en calor.
Washington DC en invierno tiene un ritmo diferente, y recorrerla con el Big Bus fue una forma ideal de conocer lo mejor de la ciudad sin estrés. Monumentos, barrios históricos, riberas del río y hasta experiencias nocturnas... todo desde una perspectiva cómoda y panorámica. Sin dudas, un plan familiar que vale cada minuto.
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