
En muchas ciudades del mundo, el espacio en superficie ya no alcanza. El tránsito crece, la población aumenta y las redes de transporte necesitan expandirse donde todavía queda lugar: bajo tierra. En ese contexto, avanza la construcción de una estación de subte que busca romper todos los récords.
El proyecto llamó la atención por un dato impactante: para llegar al andén, los pasajeros tardarán alrededor de 8 minutos en descender. No se trata de una exageración, sino de una consecuencia directa de la enorme profundidad a la que estará ubicada.
Más allá del récord, la obra refleja una tendencia global: las grandes metrópolis invierten cada vez más en infraestructura subterránea para descongestionar calles, conectar barrios alejados y ganar tiempo en los viajes diarios.

Qué vas a encontrar en esta nota:
Dónde se construye la estación de metro más profunda del mundo
La futura estación se desarrolla en una ciudad con fuerte densidad urbana y necesidad de ampliar su sistema de transporte. En muchas capitales asiáticas y europeas ya existen estaciones muy profundas por razones geográficas, técnicas o urbanísticas: suelos complejos, ríos cercanos, edificios históricos o redes antiguas que obligan a excavar más abajo.
La estación Hongyancun, en Chongqing, China, es considerada la estación de metro más profunda del mundo. Está en la línea 9 del sistema Chongqing Rail Transit y su punto más bajo se ubica a 116 metros bajo la superficie. Para algunos pasajeros, llegar al andén no es un simple descenso: puede implicar hasta 8 minutos de escaleras mecánicas, pasillos y desniveles dentro de una ciudad construida entre montañas y ríos.
En estos casos, construir en profundidad no es una elección estética. Es la única forma de sumar nuevas líneas sin alterar demasiado la superficie ni afectar estructuras existentes.
Por eso, este tipo de obras suele demandar años de planificación, enormes inversiones y tecnología de ingeniería avanzada.
Por qué tardará 8 minutos llegar al andén
Cuando se habla de “8 minutos bajo tierra”, no significa que el viaje en tren dure eso, sino el tiempo estimado que una persona puede necesitar desde el ingreso hasta la plataforma.
Ese trayecto incluye:
- Acceso desde la calle
- Pasillos internos
- Varios tramos de escaleras mecánicas o ascensores rápidos
- Controles y circulación de pasajeros
En estaciones convencionales, el descenso puede llevar entre 1 y 3 minutos. En una estación récord, el tiempo se multiplica.
Para el usuario, esto cambia la experiencia diaria. Ya no alcanza con llegar justo antes de que pase el tren: habrá que contemplar minutos extra solo para entrar.

Cómo será viajar en una estación tan profunda
Las estaciones construidas a grandes profundidades suelen priorizar comodidad y seguridad. Por eso incorporan sistemas que ya son habituales en ciudades de alto tránsito:
Escaleras mecánicas largas y de alta velocidad
Son esenciales para evitar cuellos de botella. En algunos casos funcionan en cadena, con varios niveles conectados.
Ascensores de gran capacidad
Pensados para personas con movilidad reducida, equipaje, cochecitos o viajeros que prefieren evitar trayectos extensos.
Ventilación y control climático
Cuanto más profunda es una estación, más importante resulta mantener temperatura estable y buena calidad de aire.
Señalización clara
En espacios complejos y con múltiples niveles, orientarse rápido es clave para no perder tiempo.
Qué ciudades ya tienen estaciones muy profundas
Aunque este nuevo proyecto apunta al récord, varias ciudades ya conviven con estaciones impactantes.
Entre los casos más conocidos aparecen sistemas de metro en ciudades como Kiev, San Petersburgo, Moscú o algunas redes asiáticas, donde ciertas estaciones descienden a profundidades notables por geografía o historia urbana.
En muchas de ellas, el recorrido en escaleras mecánicas ya forma parte de la experiencia turística.
¿Vale la pena construir tan abajo?
La respuesta depende de cada ciudad. En zonas densamente construidas, excavar profundo puede ser costoso, pero también más eficiente que demoler superficie, cortar avenidas enteras o limitar crecimiento urbano.
Además, una estación estratégica puede:
- Reducir tiempos de viaje
- Conectar líneas clave
- Aumentar valor de zonas cercanas
- Disminuir uso del auto
- Mejorar calidad de vida diaria
Es decir: aunque el descenso sea largo, el ahorro total del trayecto puede compensarlo.
Qué tener en cuenta si visitás una ciudad con estaciones profundas
Si viajás a destinos con metros complejos o muy profundos, conviene prever algunos detalles:
Llegá con tiempo, especialmente si tenés conexión con trenes o vuelos. Si llevás equipaje grande, buscá accesos con ascensor. Y si viajás con chicos o personas mayores, revisá el ingreso más cómodo antes de salir.
Pequeños detalles como estos pueden evitar demoras innecesarias.
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