Purmamarca, "Pueblo de la Tierra Virgen" en lengua aimará, está enclavada al pie del policromático Cerro Siete Colores, que le otorga el contraste turístico ideal, por deleitar los sentidos de los visitantes que pasan por la localidad.
Una interesante infraestructura en alojamiento, más una deliciosa gastronomía, completan la oferta turística de Purmamarca.
Entre esa gran oferta, se encuentra un hotel diferente, El Manantial del Silencio, ubicado a 500 metros del pueblo de Purmamarca.
El Manantial del Silencio está en el corazón de la Quebrada de Humahuaca. Construido en el año 2000, en un estricto estilo neocolonial español, respetando la arquitectura de la zona con materiales autóctonos, paredes de adobe y cañas huecas en los techos.
Un lugar ideal para descansar, con la atención personalizada necesaria para sentirse único y parte de este destino que alimenta el alma de quienes viajan a Purmamarca, deleitándose con la grandiosa naturaleza y belleza inigualable de este lugar.
El spa es uno de los servicios destacados que los pasajeros buscan. También se puede disfrutar de la sala de relax y el hidromasaje, con espectacular vista a los cerros.
La piscina y el solarium custodiados por los cerros de Purmamarca representan el lugar ideal para disfrutar de las tardes de sol.
Además presenta un novedoso servicio para disfrutar en las noches de cielo despejado, observando las maravillas que encierran las constelaciones del hemisferio sur.
Con telescopios y binoculares de alta gama, los huéspedes podrán disfrutar de los cúmulos estelares, las grandes y brillantes nebulosas y de planetas y galaxias, rodeados por el espectacular marco de los cerros.
Enmarcado por ese increíble paisaje andino, callecitas bellísimas te llevan a Purmamarca, donde los coloridos mercados de artesanías no dejan de atraparte una y otra vez.